Sem. Práctica Educativa

Somos un grupo de estudiantes de X semestre de Psicología, en la Universidad del Norte. Queremos, a través de éste blog, expresar opiniones o brindar información pertinente al área de la Psicología Educativa.

Las escuelas doctrinales: ¿Mejores que las laicas? octubre 26, 2007

Filed under: Blogroll,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 11:35 am

Una semana atrás escribí sobre la enseñanza de la religión en las escuelas. Ciertamente mis argumentos encaminaban hacia la excelencia en lo que se hace; es decir, que si se decide enseñarla se debe hacer de la mejor manera posible, teniendo en cuenta las transformaciones que está teniendo el mundo, las cuales nos guían hacia un planeta cada vez más globalizado.  

En esta ocasión se me ha pedido que entreviste al rector(a) y al psicólogo(a) de una institución doctrinal. Por cuestiones de tiempo de los colegios a quienes se le solicitó realizar la entrevista, ésta no se pudo llevar a cabo; pero a continuación mostraré una reflexión de distintas personas que consideran la religión como parte fundamental del proceso de formación de un estudiante.

En la visita “ad limina” que hicieron los Obispos de Polonia al Papa Benedicto XVI, éste le habló sobre la importancia de alentar la educación en la fe de los jóvenes. En su discurso, el papa comentó acerca de todos los beneficios que este tipo de educación podría brindar, tales como: 1) Sensibilidad ante las necesidades de los demás, sobre todo de los más pobres; 2) Interés por las cuestiones de la fe y la religión, entre otros. El Papa explicó que “educar en la fe debe consistir ante todo en desarrollar todo lo que es bueno en el ser humano. (…) En las iniciativas educativas de la Iglesia sería oportuno (…) acostumbrar a los niños y jóvenes a la oración. (…) La liturgia ocupa un lugar particular” y “en Polonia los jóvenes participan numerosa y activamente en la Misa dominical” (http://www.eclesiales.org/archivo/0511-4.htm.)

Regresando a mi experiencia escolar, era eso mismo (lo que comentó el Papa) lo que se argumentaba a la hora de explicar la validez de los programas de formación integral que impartían en mi colegio. Y aquella validez se podía ver reflejada en las estudiantes que hacían parte de programas como el de la catequesis, la alfabetización, entre otros. Pero, ¿qué porcentaje de estudiantes lo hacían? No poseo un dato exacto, pero me atrevería a decir que no más del 30%. De ésta manera, si la educación en la fe es tan importante y fructífera para el alumno, ¿por qué no funcionaba en todos los casos? En estos momentos saltan a mi mente dos causas primordiales. La primera es la influencia que ejerce la familia: Un estudiante que proviene de una familia que practica la fe con más intensidad, tiene más posibilidades de verse afectado positivamente por éste tipo de programas. La segunda es la personalidad y los intereses: No es lo mismo un estudiante egocéntrico, con intereses hacia las matemáticas, que uno que se interesa por las matemáticas, y a la vez por los demás.

La Declaración Universal de Derechos Humanos dice que “toda persona tiene derecho a la educación”, y que ésta “tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales”. Ahí está la cuestión: el pleno desarrollo de la personalidad humana, comenta Emilio Sanz, maestro de religión. Para él, ese desarrollo no es tan pleno si faltan las matemáticas, los idiomas, la física, el deporte, y por ende, la religión. Para Sanz, ésta última ha jugado un papel fundamental en todas las civilizaciones, y en las vidas de las personas: en unas como paisaje, y en otras como camino.

Por otro lado, un grupo de estudiantes de enseñanza secundaria y primaria de institutos de Cuenca, argumentan lo siguiente: “La religión empapa todas las manifestaciones de la cultura: el arte, la literatura, la historia, el folklore, el derecho, etc. Si prescindimos de la religión somos incapaces de dar una explicación satisfactoria de la realidad” (http://www.vozclasereligion.org/foropadreal.html.)

Al analizar lo anterior, se me vino a la mente un tema que está en boca de varios educadores hace ya un tiempo: El trabajo interdisciplinario. ¿Qué se quiere decir con interdisciplinario? Pues, que en el caso de las escuelas, los profesores de diversas asignaturas pueden trabajar conjuntamente y apoyar los cursos de los otros, etc. Por ejemplo: Ya que se menciona el arte, como una manifestación de la cultura que empaca la religión, el maestro de religión podría trabajar junto con el de arte para buscar que los estudiantes analizaran pinturas que tengan que ver con el arte religioso. Este mismo ejemplo es aplicable a las otras manifestaciones de la cultura que mencionan el grupo de estudiantes.  Al final, estarían desarrollando un currículo ‘rico’ para los estudiantes, que ciertamente los comprometería aún más en el aprendizaje.

Por último, me gustaría compartir con ustedes un trailer que creó un profesor de religión de Málaga, acerca de la importancia de la asignatura en nuestros colegios: http://www.youtube.com/watch?v=5BC7cjIiAHk. Considero que, los mismos maestros se han encargado de desprestigiar su asignatura, al no preocuparse por un diseño de la metodología que ‘llegue’ a todos los alumnos(as.) Un ejemplo de un método más moderno es la animación que encontrará en la siguiente página Web: http://www.novabella.org/animaciones-para-la-asignatura-de-religion/.

Bibliografía

1.       Consultado en http://www.eclesiales.org/archivo/0511-4.htm

2.       Consultado en http://www.vozclasereligion.org/foropadreal.html

3.       Consultado en http://www.youtube.com/watch?v=5BC7cjIiAHk (Video)

4.       Consultado en http://www.novabella.org/animaciones-para-la-asignatura-de-religion/ (Animación)

María Virginia Irisarri

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Religión en las Escuelas octubre 18, 2007

Filed under: Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 7:02 pm

World Religions

¿Se debería enseñar religión en las escuelas? Es este un cuestionamiento que ha estado en boca de políticos, maestros, religiosos, padres, y hasta estudiantes, con más frecuencia, de un tiempo para acá. Algunos abogan por la importancia de que ésta sea parte del currículo; mientras otros consideran que ese es un espacio que bien se le podría brindar a otras asignaturas de mayor importancia. Personalmente, reposo mi decisión en un currículo diferente, el cual explicaré brevemente, junto con otra información, en los siguientes párrafos.  

Por religión se entiende “…un conjunto de creencias o dogmas mantenidos por un grupo de gente que comparte una fe común, a menudo ritualizada en oraciones, sacrificios y normas morales relativas a las cosas sagradas” (http://es.wikipedia.org/wiki/Religi%C3%B3n.) Vista de ésta manera, países como Colombia, en el cuál el 92% de la población es católica, no deberían prestarle mucha atención a ese tipo de discusiones; si todos los estudiantes poseen las mismas creencias, ¿por qué no reforzar su fe con una educación más exacta acerca del origen y preceptos de sus dogmas? He allí, en la educación de esos dogmas, el problema más relevante. 

Regresando en el tiempo, recuerdo mis clases de religión en el colegio. Asistí a una escuela que aunque no perteneciera oficialmente al Opus Dei, sí se guiaba por sus principios, llegando a considerar a San José María Escrivá de Balaguer (fundador del Opus Dei), como el patrono de la institución. La profesora de religión de aquella época, de quién omitiré el nombre por cuestiones éticas, era miembro activista de ésta organización; su posición era o es de ‘numeraria’, lo cual quiere decir que no puede contraer matrimonio, que habita en una casa del Opus Dei, y que su vida la dedica a Dios, y a realizar bien su trabajo, entre otras cosas.  

Recuerdo discutir con ella en varias ocasiones, debido a que dedicaba las dos horas que teníamos a la semana de religión, a conversar sobre dos temas que casi NUNCA variaban: El Opus Dei, y la sexualidad. Ahora, a esa edad puede que ni mis compañeras ni yo tuviésemos la capacidad crítica necesaria para percatarnos de las reformas que debía tener la instrucción de esa materia, pero en mi caso era diferente: A los 14 años, mis padres me habían brindado la oportunidad de estudiar el 9° grado en Toronto-Canadá, en un colegio que igualmente era del Opus Dei. Aquella experiencia me había abierto los ojos acerca de qué realmente se debía enseñar en la materia de religión, y qué tanto podía uno aprender. Utilizábamos un libro llamado “A Guide to the Bible” (Una guía a la Biblia), el cual nos ayudaba a comprender cada uno de los capítulos de ésta con mayor profundidad. El programa de religión estaba organizado de tal manera que, en 9° grado se estudiaba el Antiguo Testamento, y en 10° grado se estudiaba el Nuevo Testamento. Aunque nunca me he considerado fiel seguidora de la religión que decidieron impartirme mis padres (catolicismo), ni de ninguna otra, disfrutaba inmensamente las clases en el colegio donde me encontraba de intercambio; la razón principal es que siempre me ha interesado la historia, ya que la considero uno de los medios más exactos para encontrar finales más felices.  

De ésta manera, y luego de continuar con el tema, quisiera que usted se detuviera por un instante y recordara sus clases de religión en el colegio. Luego me gustaría que hiciera la siguiente reflexión: ¿Siente que aprendió algo valioso en esas clases?, ¿Siente que su fe aumentó después de lo que aprendió en religión? Si su respuesta es sí, entonces discúlpeme, y seguramente la culpa sería exclusivamente de mi profesora; pero, si su respuesta es no, entonces nos hallamos en el mismo caso y debemos encontrarle una solución a ese problema. 

Algunos miembros del Colectivo de Filósofos Humanistas (HPG), publicaron un folleto en el año 2001, en el cual mencionaban sus argumentos por los cuales la religión no debía enseñarse en las escuelas: “…dada la importancia que tienen los compromisos religiosos y axiológicos básicos en la vida de las personas,  asumirlos debe ser el resultado de lo que tradicionalmente se denomina un consentimiento válido, esto es, competencia, información completa y voluntariedad. Sin embargo, es muy probable que las escuelas religiosas violen esos requisitos, en parte porque los niños menores carecen de autonomía, pero también por el tipo de trabajo que realizan dichas escuelas.” Al leer detenidamente la cita, es fácil cuestionarse lo siguiente: 1) ¿Tendrá un niño(a) la razón suficiente para ser autónomo a una edad tan corta?; 2) ¿Querrán los padres y madres colombianos un colegio que no les inculque aún más la fe en la religión? Mi respuesta a ambas preguntas es no; de allí que haya que encontrarle una solución equitativa en el currículo.

Marcelino Flórez (2006) argumenta que la religión no debería ser enseñada en las escuelas por una razón de pedagogía social. Para él, la instrucción de ésta asignatura constituye un obstáculo para construir solidaridad en la multiculturalidad.  Snowman y Biehler (2006), justifican los beneficios de los programas multiculturales de la siguiente manera: 

1. Los programas multiculturales impulsan una enseñanza por parte del maestro que es efectiva tanto a nivel general como a los miembros de ciertos grupos particulares.  

2. Todos los estudiantes podrían ganar del comprender distintos valores culturales. 

3. En un mundo cada vez más globalizado, los estudiantes necesitan comprender y saber cómo trabajar con personas de culturas y religiones distintas a las de ellos mismos. 

4. Los programas educativos multiculturales exponen a los estudiantes a la idea de que la “verdad” está en el ojo de quién la mira. 

5. Los programas multiculturales pueden fomentar la motivación y el aprendizaje. 

A raíz de lo anterior, propongo la consecuente idea para el currículo, la cuál debe ser elaborada más a profundidad: 

1. En los años de primaria, se deben enseñar los principios básicos de la religión que escoja el colegio. Por ejemplo: Definición de Dios; Los Mandamientos; la Primera Comunión, etc.

2. En el bachillerato, se debe abrir la mente del estudiante a las distintas culturas y religiones que existen en el mundo. De ésta manera, estaremos educando personas más tolerantes y críticas frente a los temas de actualidad; además de estudiantes más cultos. ¿Qué pensaría usted de alguien que no sepa quién fue Buda y Mahoma? ¿Cree que esa persona, de ser cristiana, podría argumentar su fe válidamente?

Este formato se divide de esa manera porque “cuando son demasiado jóvenes, deberían ser protegidos frente a una posible imposición prematura de creencias particulares. Mientras que a medida que crecen, debería estimulárseles para que examinen sus creencias y las sometan a un examen crítico” (HPG, 2001.)

De ésta manera, concluyo que la religión es un mundo muy amplio, que podría ser utilizado en muchos aspectos. No sólo sirve para aumentar la fe y la espiritualidad, sino que también sirve para conocer la historia, para compararla con la ciencia, entre otras cosas; es decir, hasta podría ser involucrada a través del currículo en distintas materias.

Les recuerdo que una comparación sana es fructífera; sólo a través de ésta puede uno asegurarse de que lo que posee es lo que quiere.

María Virginia Irisarri

Bibliografía

1.       Flórez, M. (2006) Consultado en (http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=82)

2.       Colectivo de Filósofos Humanistas Británicos (2001) Consultado en (http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007042305)

3.       Showman, J., Biehler, R. (2006) Psychology Applied to Education. Houghton Mifflin, Edición No. 11. Boston, Estados Unidos.  

 

 

Cuadro 6.6: El “know-how” del trabajo octubre 10, 2007

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 10:02 pm

El Departamento del Trabajo de los Estados Unidos, a través de SCANS: Secretary´s Comisión on Achieving Necessary Skills, realizó un estudio para conocer cuáles eran los cambios que debían tener las instituciones educativas para así dar respuesta a las necesidades de productividad y competitividad de las empresas. 

Las Competencias Fundamentales que concluyó el estudio son: 

Habilidades básicas: Lectura, escritura, aritmética y matemáticas, expresión oral y capacidad de escuchar. 

Aptitudes analíticas: pensamiento creativo, toma de decisiones, solución de problemas, visualización mental, capacidad para aprender y razonar.  

Cualidades personales: responsabilidad, autoestima, sociabilidad, autocontrol e integridad. 

Las Competencias Laborales transversales que se concluyeron fueron: 

Recursos: uso productivo de tiempo, dinero, materiales, espacio y personal. 

Relaciones interpersonales: trabajo en equipo, servicio al cliente, liderazgo, negociación, y trabajo con personas con antecedentes culturales distintos. 

Información: búsqueda y evaluación de datos, organización y mantenimiento de archivos, interpretación de comunicaciones, y uso de los computadores para el procesamiento de la información. 

Tecnología: selección de equipos y herramientas, aplicación de tecnologías a tareas específicas, mantenimiento y reparación simple de equipos.

Sistemas: comprensión de los sistemas, organizacionales y tecnológicos, monitoreo, y mejoramiento o diseño de los mismos.

Maria Virginia Irisarri

 

Cuadro 6.1 – Educación: Influencias en la Temprana Infancia octubre 5, 2007

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 2:14 pm

El desarrollo psicomotor inicia en los primeros 18 meses de vida. Se ha encontrado que éste desarrollo está directamente relacionado con la pobreza, de tal manera que el 40% de los niños(as) proveniente de familias pobres muestran un retraso para su edad: 50% de retraso en el desarrollo del lenguaje; 30% en el desarrollo visual y motor; y, 17% en su motricidad gruesa (Seguel, Izquierdo y Edwards, 1992.) 

Desarrollo del Cerebro e Influencias

Bloom (1964) llegó a la conclusión de que la mitad de todo el desarrollo potencial del intelecto se produce antes de los cuatro años de edad. 

Según la Carnegie Task Forceo on Meeting and Needs of Young Children (1994): 

·   El desarrollo del cerebro antes de la edad de un año es más activo y extensivo; durante éste tiempo las sinapsis aumentan veinte veces;

·   Antes del nacimiento, los genes establecen el quantum y el fundamento básico de las neuronas. Después del nacimiento, la experiencia y la exposición a distintos factores, determinan los senderos entre neuronas. Estas conexiones neurológicas – que constituyen la base del pensamiento racional, del razonamiento y la solución de problemas – quedan establecidas a la edad de un año;

·   El desarrollo del cerebro es muy sensible a las influencias del ambiente: El estrés a temprana edad puede afectar negativamente el funcionamiento del cerebro, el aprendizaje y la memoria.

·   La influencia del ambiente temprano sobre el desarrollo del cerebro es duradera: Los niños(as) que tuvieron más contacto con otros niños y juguetes, y que tuvieron una buena nutrición, muestran un mejor desarrollo de las funciones del cerebro a la edad de 15 años.

·   Además, la influencia de la música sobre el cerebro es muy positiva, ya que ésta puede afinar las capacidades cerebrales, al forjar nuevas conexiones neuronales que mejoran las capacidades matemáticas, espaciales y de alto pensamiento.  

Educando a los Padres

Los padres son los maestros tempranos de sus hijos, y un correcto vínculo entre estos y sus hijos(as) es de gran ayuda.  

·   El evaluar la calidad de la interacción del niño(a) con las personas más cercanas a éste, es más productivo que evaluarlo solo, ya que es una mejor forma de predecir su desarrollo a los 4 o 5 años.

·   El contacto del niño(a) con quienes cuidan de él debe ser estable y recíproco.

·   Al mes de nacimiento, los bebés empiezan a observar e imitar activamente un comportamiento físico y emocional hacia sus padres. 

Género

Lograr la equidad de género en la educación hoy en día es deseable desde los puntos de vista ético y económico. 

Finalmente, se sabe que los programas  integrales de desarrollo durante la primera infancia ayudan a prevenir la desnutrición, el retraso mental, la insuficiente preparación para ingresar a la escuela, abrir un mejor horizonte en el trabajo, etc. 

María Virginia Irisarri

 

Cuadro 2.3: La Calidad de la Educación en América Latina y el Caribe septiembre 1, 2007

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 9:58 pm

La Calidad de la Educación en América Latina y el Caribe es deficiente. Actualmente los niños permanecen un promedio de 6 años en la escuela; 6 años en los cuales es común ver estudiantes remitentes o estudiantes que sólo adquieren el 50% de los conocimientos que estaban previstos para dicho grado. Por otra parte, los alumnos que salen de estas escuelas son considerados (en su gran mayoría) analfabetas funcionales, es decir, estudiantes que no saben aplicar sus conocimientos de lectura y matemática al mundo laboral; por consiguiente, el fin último de la educación que es formar ciudadanos útiles, no es alcanzado. 

Dos indicadores muestran la baja calidad de la educación en la región:

1.      Taza de Repetición:Una de las causas principales es la baja calidad de las prácticas de enseñanza, ya que sólo el 10% de los estudiantes posee algún tipo de problema de aprendizaje. Y una consecuencia de ésta es la deserción escolar, debido a que muchos alumnos se desmotivan; acompañado esto de los problemas económicos que se presentan en sus hogares, lo cual los lleva a dejar de estudiar para ingresar al mundo laboral.

2.      Rendimiento Académico:Se constata que el promedio de los alumnos de la educación pública, obtienen sólo la mitad del rendimiento esperado en el currículo oficial. 

Existen cinco factores que influyen en la mala educación de nuestros países. Estos son:

·        Insuficiente tiempo disponible para aprender

·        Escaso acceso a material didáctico efectivo

·        Profesores formados de manera pasiva y con métodos tradicionales. Además de ser personas que se incursionan en la docencia porque no son aceptados en otras partes

·        Poca pertinencia del currículo y de los procesos de aprendizaje

·        Gestión administrativa y financiamiento de la educación centralizados.

Estos factores pueden ser mejorados a través de apoyo económico y asistencia social. 

Es posible modernizar la educación. Para esto se necesita:

·        Generar consensos basados en los resultados de investigaciones pertinentes.

·        Incentivar las buenas ideas y establecer responsabilidad por los resultados obtenidos.

·        Buscar y obtener nuevos recursos para la educación; focalizar adecuadamente los existentes.

·        Cambiar las prácticas pedagógicas. 

En la región se utiliza un método tradicional pedagógico en el que el maestro le pasa a un estudiante imaginario sus conocimientos. Pero ésta no es la realidad en escuelas públicas. En la mayoría de los casos los grupos son heterogéneos, lo que debería llevar al maestro a utilizar una metodología más personalizada. Son grupos heterogéneos ya que las edades son diferentes en cada salón; la habilidad intelectual, el tiempo dedicado al estudio, el nivel de nutrición y salud (un estudiante con hambre no puede aprender igual a uno que está bien alimentado), el apoyo de los padres y los conocimientos previos, son todos distintos en cada uno de los alumnos(as.) 

Culmino por recalcar que desde un punto de vista preventivo, se debería capacitar a aquellos que se enseñan a formar a los futuros maestros; de ésta manera buscaríamos que formen pedagogos más activos, que se preocupen más por ser animadores, colaboradores y guías del proceso de aprendizaje, en vez de ser simples dictadores de clase.

María Virginia Irisarri 

 

Cuadro 2.2: La Educación Temprana y la Pobreza agosto 31, 2007

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 9:04 pm

¿Por qué es tan importante la Educación Temprana? Como vimos en el Cuadro 2.2, no sólo los niños(as) se ven beneficiados, sino también sus madres; contribuyendo aún más al progreso de la población con menos recursos económicos. 

En el caso de los niños(as), cuando estos comienzan la escolaridad a temprana edad, suelen perdurar más en las instituciones educativas. Además, se benefician más de los programas multifacéticos que sus pares, los estudiantes que provienen de familias más adineradas. Por programas multifacéticos se entiende aquellos que no sólo poseen una mirada, sino que le dan respuesta a uno o varios problemas desde distintos ángulos. 

Por otra parte, la educación temprana también beneficia la economía de las familias. Cuando los niños(as) van a la escuela, las madres tienen más tiempo durante el día para trabajar; por consiguiente, generan una fuente de ingreso extra para la familia. En el caso de Colombia, se encontró que 20% de las madres encontraron empleo en el momento que sus hijos(as) iniciaron sus estudios. Además, beneficia al gobierno, debido a que ahorra en programas de salud, educación y bienestar social; a raíz de que éstos ya deberían venir incluidos en la educación que está recibiendo el niño(a.) 

En conclusión, la educación es importante a cualquier edad; si se inicia desde temprana edad, ayuda a que el niño le “coja” amor al estudio. Asimismo, no es una sorpresa saber que a temprana edad el niño(a) posee más plasticidad cerebral, lo cual lo ayuda a adquirir y procesar conceptos de manera más rápida y efectiva.

María Virginia Irisarri

 

La separación, ¿cómo apoya un Psicólogo Educativo? agosto 10, 2007

Filed under: Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 6:43 pm

Familia

Hoy acaba de terminar mi tercera semana como practicante de psicología en el Colegio La Nueva Esperanza, en Cartagena. Mirando hacia atrás, trato de encontrar lo que más me ha impactado y realmente, no se me dificulta hallarlo. Se estarán preguntando qué es, y es eso lo que quiero explicarles en los siguientes párrafos.

Cuando tenía 13 años, mis padres se divorciaron. A pesar de ser considerado éste como uno de los eventos más traumáticos en la vida de un hijo(a), siempre pensé que los que se atrevían a decir eso estaban equivocados. Tal vez me enfocaba en ver mi propia experiencia, y no abría mis ojos al sinnúmero de casos que ocurren en el mundo y que sí perjudican la estructura familiar y la personal. Ahora, no quiero decir con ésto que el divorcio no me afectó en lo absoluto, ya que años más tarde pude entender más profundamente lo sucedido, y encontrarle asociaciones con cosas que pasaban en mi presente. Pero, ¿adónde quiero llegar con lo dicho hasta el momento? Quiero aterrizar en un suelo tan sólido, que de verdad le abra los ojos a la humanidad y les recuerde que el matrimonio es un compromiso con ellos mismo, y más importantemente, con las criaturas que deciden traer al mundo. ¿Por qué? Porque estas rupturas afectan directa e indirectamente a los hijos en distintos ámbitos de su vida; en éste caso, el ámbito académico.

Hoy celebrábamos en el Colegio el Día de la Colombianidad (en conmemoración al 7 de Agosto.) Se le había pedido a todos los estudiantes que vinieran vestidos con camisetas amarillas, azules o rojas, para asi crear un ambiente más Colombiano. De repente, entra por las puertas del colegio una alumna vestida toda de negro. Pero no era una vestimenta normal; era una ropa que no provocaba ningún sentimiento de tranquilidad por parte del que la miraba, sino un sentimiento de miedo. En pocas palabras, era una niña rebelde. Luego hablé con la mamá y me comentó que ella se había separado de su padre hace 4 años, pero que de un tiempo para acá, el padre había perdido toda conexión con ella, ya que todo su tiempo se lo dedicaba a los hijos que había tenido en su nuevo matrimonio.

 Segunda historia: Otro estudiante pasó de ser un excelente estudiante, a perder muchas materias. Dedicaba todo su tiempo al Internet, jugando un juego que ya ha cobrado las vidas (suicidio) de varios niños en todo el mundo. Su relación con su mamá y hermana estaban en pésimas condiciones. ¿Las causas? Sus padres eran separados y el padre, aunque ahora estaba viviendo en su misma ciudad, llevaba varios meses que ni lo veía ni hablaba con él.

Y podría llenar el espacio de éste Blog contando historias de divorcios, tanto internas como externas al colegio, que han impedido que los niños(as) vivan una vida tranquila, digna de personas de su edad.

Ahora, ¿qué función cumple el Psicólogo Educativo en estos casos? Primero que todo, considero que la función debería ser más de prevención que de intervención, debido a que no se quiere que más estudiantes sigan sufriendo por causa de sus padres. Y, ¿cómo lograr ésto? Considero que una Escuela de Padres BIEN estructurada sería una excelente opción (escribo BIEN en mayúscula porque son muchos los colegios que poseen ésta entidad, pero pocos los que de verdad saben usarla.)

Sabemos que una ruptura afectiva es una experiencia dolorosa que exige afrontar la situación para así, protegerse de la pérdida y proteger a los hijos del conflicto que muchas veces se deriva o intensifica luego de la separación. Pero la gran mayoría de los padres no saben cómo proteger a los hijos(as) del conflicto, y en muchas ocasiones, los terminan involucrando para ganar fines propios. Así que, a través de un excelente taller, se le podría explicar a los padres cómo es el proceso, y cómo deben manejarlo. A continuación encontrarán ciertos puntos que deberían tener en cuenta si algún día, en su vida cómo Psicólogos Educativos, deben compartir un taller sobre separación: (Carelys Pachano de García, Psicóloga – Venezuela)

  • En algunas circunstancias el divorci0 es necesario y positivo para los hijos(as), ya que la relación se ha tornado muy conflictiva. Eso sí, debería darse luego de haber agotado todas las posibilidades.

  • ¿Qué pueden experimentar los hijos(as)?

  1. Sentimientos de culpa por la percepción de que a raíz de sus malos comportamientos, la relación de sus padres no funcionó.

  2. Rabia ante alguno de los padres o ante ambos por lo que está viviendo.

  3. Impotencia por la sensación de no poder hacer nada para evitarlo; y tristeza por todo lo que está pasando.

  4. Pueden encerrárse en si mismos como un mecanismo de defensa contra el daño que la separación le ocasiona.

  5. Pueden mostrar rebeldía, o fallos en la escuela.

  • Para que los hijos(as) puedan comprender la separación, y adaptarse mejor a ella, se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  1. Mantener una actitud abierta y clara: Explicar sinceramente lo que está ocurriendo y dar espacio para que ellos pregunten lo que deseen y se expresen abiertamente.

  2. Los niños(as) tienen el derecho de estar con sus padres cuando así lo deseen. Así mismo, debe existir una relación respetuosa entre ellos, no hablándole mal al hijo(a) del otro, ni utilizándolo como mensajero.

  3. En el caso de que exista una nueva pareja, se debe permitir que el niño(a) la conozca poco a poco. Es mejor que ésta nueva persona adopte una posición de amistad.

  4. Durante todo el proceso, los hijos(as) necesitarán más de cada uno de sus padres. Se debe tratar de que compartan el mayor tiempo posible juntos, expresándoles su amor en cada una de sus palabras y acciones.

Concluyo ésta primera entrada a nuestro Blog, recordándoles que la tarea del Psicólogo Educativo no es fácil. Este, no sólo debe lidiar con estudiantes, sino también con las familias, los maestros y demás personas que laboren en la Institución. En el caso de los alumnos y sus familias, existen muchos más temas que se pueden tratar en una Escuela de Padres. Sólo recuerden que primero es importante diagnosticar qué necesidades se ven en la escuela, para luego, diseñar talleres que brinden información y a la vez, soluciones prácticas para la vida.

 “La sociedad y la familia se parecen al arco de un palacio; quitas una piedra y todo se derrumba.” El Talmud

 María Virginia Irisarri