Sem. Práctica Educativa

Somos un grupo de estudiantes de X semestre de Psicología, en la Universidad del Norte. Queremos, a través de éste blog, expresar opiniones o brindar información pertinente al área de la Psicología Educativa.

El aprendizaje informal (Seminario 12 de octubre) octubre 20, 2007

Filed under: Karen Villalobos,Protocolo — practicaeducativa @ 1:47 pm

El pasado 12 de octubre nos reunimos los integrantes de la clase de Seminario de practica educativa para compartir el tema el “aprendizaje informal”  basándonos en la lectura  “El Marco teórico del Aprendizaje informal” de Mikel Ascencio.En el marco de este seminario comentamos la paradoja que que nos presenta  el aprendizaje informal, al ser comparado con el formal,  que consiste en que en el formal se tiene la intención de enseñar explicita, pero la eficacia del aprendizaje es generalmente poca; mientras que en el informal el objetivo explicito de enseñar es poco, pero el efecto que se tiene en el aprendizaje es muy alto. En nuestras palabras “cuando se quiere enseñar, no se aprende, y no queriendo enseñar se aprende” …Comentamos que eso lo hemos visto en nuestra propia expiencia, cuando con muchas intentos en la escuela se nos quiere enseñar intencionalmente algo, pero con mucho esfuerzo no lo logramos tener un aprendizaje significativo, si no que en del momento de aprenderlo es para poder pasar un examen, o un año lectivo. Cosa opuesta sucede cuando tendiendo la intención de divertirnos, nos acercamos a un ambiente que como valor agregado nos ofrece aprendizajes, estos son captados mas fácilmente y se convierten en verdaderos aprendizajes. Cuando nos referimos a “aprendizaje informal” nos referimos a  ambientes que van  desde programas televisivos, que buscan entretener, hasta visitas a lugares como centros interactivos, museos, zoológicos, pasando por la canción que fácilmente nos aprendemos y nunca en nuestra vida olvidamos. Es decir, tenemos claro que aprendizaje informal no tiene lugares establecidos a donde vayamos a “aprender informalmente” si no que en cada lugar podemos tener y generalmente lo tenemos, y momento propicio para aprender, y es esta condición de no dependencia de  lugares, estrategias, y cánones establecidos es  lo que  lo hace informal.Luego de reconocer el valor poderoso que juegan en nuestras vidas las experiencias informales de aprendizaje es obvio que nos surge la idea de la sugerencia de espacios informales dentro de las aulas de clase y algunos yéndose a los extremos podrían decir, “entonces si en la escuela no aprendemos nada, (o lo que “aprendemos” perdura muy poco) entonces, no más escuela! Que todo sea aprendizaje informal!”  Esa sería una posición muy extremista y realmente a la reflexión que nos lleva esta lectura, y lo que comentamos en nuestro seminario es que lo ideal es llegar a  comprender que para que se aprenda en una clase es necesario vincular experiencias informales, y no abolir el aprendizaje formal, si no mas bien “enriquecerlo”.Dentro de este proceso de enriquecer la experiencia del “aprendizaje formal” (el recibido en una clase con la intención de enseñar) debemos tener en cuenta lo importante que es traer al contexto real los conocimientos enseñados, asi mismo, tener en cuenta las estrategias de evaluación, para que estas sean oportunidades de comprobar el aprendizaje y aun, de seguir aprendiendo.Karen Villalobos.

 

Recuadro 6.8: Escuela de Jornada Completa octubre 19, 2007

Filed under: Uncategorized — practicaeducativa @ 4:32 pm

Este articulo esta basado en un estudio de caso en Brasil acerca de las ventajas y desventajas de las políticas educativas en la década de los ochenta, se muestran como son las condiciones de la educación en este país, a continuación se resaltan los aspectos que considero relevantes en este artículo.

  1. La preocupación inicial no está en solucionar problemas referentes a la educación, se le da mayor relevancia a los problemas de origen social.
  2. La educación a tiempo completo es muy costosa, por lo tanto la población que accede a esta, es muy reducida.
  3. No hay disminución del número de niños en la calle, debido a lo anterior.
  4. La creación de experiencias “menos escolarizadas” son favorecedoras para los niños, en razón a que contribuye a su formación y el desarrollo de sus potencialidades.
  5. Lo anterior a su ocasiona una subvaloración de la escuela como formadora.
  6. El problema de la ampliación de la jornada
  7. Es necesario el mejoramiento de las condiciones de las escuelas: espacio, personal capacitado, instalaciones adecuadas, refrigerio.
  8. Comprender las condiciones de las clases menos favorecidas para establecer proyectos educativos acorde con las necesidades presentes.
  9. Planificar e invertir el las actividades del tiempo libre para los estudiantes.
 

Recuadro 6.7: Que hace que una Escuela sea Eficaz

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Liney Peña — practicaeducativa @ 4:21 pm

En el desarrollo de este artículo es importante resaltar tres aspectos, que tiene relación entre sí: 

1. La calidad de la educación es posible conocerla a través del avance de los estudiantes, el  no progreso de los estudiantes, es el que permite hacer las reformas al proceso en el ambiente de aprendizaje. El ambiente del aprendizaje consiste en el que se enseña, como se enseña y Cuál contexto, algunos de  estos elementos pueden variar de una escuela a otra, a pesar de poseer estructuras similares y además, teniendo en cuenta elementos como la cultura que se constituye en un patrón de conducta.

2. En el artículo se hace referencia, a que es necesario prestar atención a los procesos de aprendizaje, en razón a que estos son mucho más complejos que otros modelos, y para esto es necesario que el cuerpo docente y administrativo este atento a los factores que obstruyen un buen desarrollo de los elementos del aprendizaje. Es necesario tener en cuenta que factores externos como los padres de familia, y la comunidad son influyentes e impactantes en el desarrollo del aprendizaje de los estudiantes.

3. Existen algunos lugares  donde la carencia de insumos básicos, obstruye el buen desarrollo del aprendizaje, cuando se presenta esto, es necesario fortalecer otros aspectos, para generar un equilibrio debido a la faltante. 

 

Religión en las Escuelas octubre 18, 2007

Filed under: Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 7:02 pm

World Religions

¿Se debería enseñar religión en las escuelas? Es este un cuestionamiento que ha estado en boca de políticos, maestros, religiosos, padres, y hasta estudiantes, con más frecuencia, de un tiempo para acá. Algunos abogan por la importancia de que ésta sea parte del currículo; mientras otros consideran que ese es un espacio que bien se le podría brindar a otras asignaturas de mayor importancia. Personalmente, reposo mi decisión en un currículo diferente, el cual explicaré brevemente, junto con otra información, en los siguientes párrafos.  

Por religión se entiende “…un conjunto de creencias o dogmas mantenidos por un grupo de gente que comparte una fe común, a menudo ritualizada en oraciones, sacrificios y normas morales relativas a las cosas sagradas” (http://es.wikipedia.org/wiki/Religi%C3%B3n.) Vista de ésta manera, países como Colombia, en el cuál el 92% de la población es católica, no deberían prestarle mucha atención a ese tipo de discusiones; si todos los estudiantes poseen las mismas creencias, ¿por qué no reforzar su fe con una educación más exacta acerca del origen y preceptos de sus dogmas? He allí, en la educación de esos dogmas, el problema más relevante. 

Regresando en el tiempo, recuerdo mis clases de religión en el colegio. Asistí a una escuela que aunque no perteneciera oficialmente al Opus Dei, sí se guiaba por sus principios, llegando a considerar a San José María Escrivá de Balaguer (fundador del Opus Dei), como el patrono de la institución. La profesora de religión de aquella época, de quién omitiré el nombre por cuestiones éticas, era miembro activista de ésta organización; su posición era o es de ‘numeraria’, lo cual quiere decir que no puede contraer matrimonio, que habita en una casa del Opus Dei, y que su vida la dedica a Dios, y a realizar bien su trabajo, entre otras cosas.  

Recuerdo discutir con ella en varias ocasiones, debido a que dedicaba las dos horas que teníamos a la semana de religión, a conversar sobre dos temas que casi NUNCA variaban: El Opus Dei, y la sexualidad. Ahora, a esa edad puede que ni mis compañeras ni yo tuviésemos la capacidad crítica necesaria para percatarnos de las reformas que debía tener la instrucción de esa materia, pero en mi caso era diferente: A los 14 años, mis padres me habían brindado la oportunidad de estudiar el 9° grado en Toronto-Canadá, en un colegio que igualmente era del Opus Dei. Aquella experiencia me había abierto los ojos acerca de qué realmente se debía enseñar en la materia de religión, y qué tanto podía uno aprender. Utilizábamos un libro llamado “A Guide to the Bible” (Una guía a la Biblia), el cual nos ayudaba a comprender cada uno de los capítulos de ésta con mayor profundidad. El programa de religión estaba organizado de tal manera que, en 9° grado se estudiaba el Antiguo Testamento, y en 10° grado se estudiaba el Nuevo Testamento. Aunque nunca me he considerado fiel seguidora de la religión que decidieron impartirme mis padres (catolicismo), ni de ninguna otra, disfrutaba inmensamente las clases en el colegio donde me encontraba de intercambio; la razón principal es que siempre me ha interesado la historia, ya que la considero uno de los medios más exactos para encontrar finales más felices.  

De ésta manera, y luego de continuar con el tema, quisiera que usted se detuviera por un instante y recordara sus clases de religión en el colegio. Luego me gustaría que hiciera la siguiente reflexión: ¿Siente que aprendió algo valioso en esas clases?, ¿Siente que su fe aumentó después de lo que aprendió en religión? Si su respuesta es sí, entonces discúlpeme, y seguramente la culpa sería exclusivamente de mi profesora; pero, si su respuesta es no, entonces nos hallamos en el mismo caso y debemos encontrarle una solución a ese problema. 

Algunos miembros del Colectivo de Filósofos Humanistas (HPG), publicaron un folleto en el año 2001, en el cual mencionaban sus argumentos por los cuales la religión no debía enseñarse en las escuelas: “…dada la importancia que tienen los compromisos religiosos y axiológicos básicos en la vida de las personas,  asumirlos debe ser el resultado de lo que tradicionalmente se denomina un consentimiento válido, esto es, competencia, información completa y voluntariedad. Sin embargo, es muy probable que las escuelas religiosas violen esos requisitos, en parte porque los niños menores carecen de autonomía, pero también por el tipo de trabajo que realizan dichas escuelas.” Al leer detenidamente la cita, es fácil cuestionarse lo siguiente: 1) ¿Tendrá un niño(a) la razón suficiente para ser autónomo a una edad tan corta?; 2) ¿Querrán los padres y madres colombianos un colegio que no les inculque aún más la fe en la religión? Mi respuesta a ambas preguntas es no; de allí que haya que encontrarle una solución equitativa en el currículo.

Marcelino Flórez (2006) argumenta que la religión no debería ser enseñada en las escuelas por una razón de pedagogía social. Para él, la instrucción de ésta asignatura constituye un obstáculo para construir solidaridad en la multiculturalidad.  Snowman y Biehler (2006), justifican los beneficios de los programas multiculturales de la siguiente manera: 

1. Los programas multiculturales impulsan una enseñanza por parte del maestro que es efectiva tanto a nivel general como a los miembros de ciertos grupos particulares.  

2. Todos los estudiantes podrían ganar del comprender distintos valores culturales. 

3. En un mundo cada vez más globalizado, los estudiantes necesitan comprender y saber cómo trabajar con personas de culturas y religiones distintas a las de ellos mismos. 

4. Los programas educativos multiculturales exponen a los estudiantes a la idea de que la “verdad” está en el ojo de quién la mira. 

5. Los programas multiculturales pueden fomentar la motivación y el aprendizaje. 

A raíz de lo anterior, propongo la consecuente idea para el currículo, la cuál debe ser elaborada más a profundidad: 

1. En los años de primaria, se deben enseñar los principios básicos de la religión que escoja el colegio. Por ejemplo: Definición de Dios; Los Mandamientos; la Primera Comunión, etc.

2. En el bachillerato, se debe abrir la mente del estudiante a las distintas culturas y religiones que existen en el mundo. De ésta manera, estaremos educando personas más tolerantes y críticas frente a los temas de actualidad; además de estudiantes más cultos. ¿Qué pensaría usted de alguien que no sepa quién fue Buda y Mahoma? ¿Cree que esa persona, de ser cristiana, podría argumentar su fe válidamente?

Este formato se divide de esa manera porque “cuando son demasiado jóvenes, deberían ser protegidos frente a una posible imposición prematura de creencias particulares. Mientras que a medida que crecen, debería estimulárseles para que examinen sus creencias y las sometan a un examen crítico” (HPG, 2001.)

De ésta manera, concluyo que la religión es un mundo muy amplio, que podría ser utilizado en muchos aspectos. No sólo sirve para aumentar la fe y la espiritualidad, sino que también sirve para conocer la historia, para compararla con la ciencia, entre otras cosas; es decir, hasta podría ser involucrada a través del currículo en distintas materias.

Les recuerdo que una comparación sana es fructífera; sólo a través de ésta puede uno asegurarse de que lo que posee es lo que quiere.

María Virginia Irisarri

Bibliografía

1.       Flórez, M. (2006) Consultado en (http://www.concejoeducativo.org/article.php?id_article=82)

2.       Colectivo de Filósofos Humanistas Británicos (2001) Consultado en (http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007042305)

3.       Showman, J., Biehler, R. (2006) Psychology Applied to Education. Houghton Mifflin, Edición No. 11. Boston, Estados Unidos.  

 

 

!!El psicólogo en la coordinación de disciplina!! qué puede hacer ahí?? octubre 12, 2007

Filed under: Blogroll,Karen Villalobos — practicaeducativa @ 1:28 pm

  En nuestra experiencia de estudiantes, debemos tener muy presente quien era aquel coordinador de disciplina al que nos “mandaban” cuando hacíamos alguna falta disciplinaria, conocida normalmente como la transgresión de la norma, o de las leyes de urbanidad, o simplemente del manual de convivencia. Hoy, desde mi posición de psicóloga en el ámbito educativo, deseo reflexionar acerca del papel que podría llegar a jugar el profesional de la psicología en este ámbito de la dinámica escolar…  si nos detenemos a pensar, este es el lugar por excelencia de “los castigos” en el que sea cual (sea el enfoque o perspectiva teórica de la escuela) se dan los castigos a los estudiantes, como estrategias de modificación de conducta, las cuales teóricamente podemos identificar, una de ellas, quizá la mas recordada es “el tiempo afuera” representado en las llamadas suspensiones, (que implican que el estudiante no sea recibido en el colegio un determinado número de días con las implicaciones familiares que esto le conlleva). Mi reflexión se dirige a que aunque sepamos que estas estrategias, disciplinarias están basadas en teorías psicológicas, muy pocas veces el psicólogo hace presencia en el momento del diseño y  la aplicación  de estas técnicas para aportar con la revisión y mejoramiento de estas, (por ejemplo en el momento en que se redactan para que queden expresadas en el manual de convivencia) que son las estrategias con las que se regulan  a las conductas de los estudiantes. Ilustro lo anterior con un por ejemplo de un aporte que un psicólogo podría y debería hacer: la teoría de las técnicas de modificación de conducta dice que el tiempo fuera es una estrategia que generalmente da resultado en niños, así que primer aporte: poder sugerir a que tipo de población se le debe aplicar; también dice que el entorno del cual el sujeto va a ser  “sacado el sujeto” debe ser percibido por este como algo agradable, es decir debe ser un reforzador y al cual es llevado debe ser un entorno no reforzador , la teoría, basada en diversas investigaciones, afirma que si no se cumple este requisito,  la estrategia de tiempo fuera no funciona, por que deja de ser un castigo para convertirse en premio: fue sacado de una situación desagradable, aunque los demás  (coordinador de convivencia, profesores, padres) la perciban como agradable.  Si  como psicólogos, tenemos en cuenta esto, (que solo es un ejemplo sencillo) podríamos comenzar a comprender como un adolescente que “suspenden” como estrategia de castigo, no diminuye su comportamiento, so no que lo continua buscando ser suspendido para tener lo que para el es un reforzador: no ir a clases.   Y podríamos comenzar a jugar un papel de mayor impacto en lo que tiene que ver con las conductas de los estudiantes en la escuela,  Lo cual es nuestro objeto de estudio, nuestra responsabilidad. El llamado es entonces a hacer trabajo interdisciplinario, a no quedarnos solo en “la oficina de psicoorientación” esperando que nos lleven el caso del niño que tiene problemas emocionales, o que le y ver que como en este ejemplo, nuestros conocimientos tienen cabida –y son necesarios. En ámbitos como el departamento de disciplina, o en momentos trascendentales como en la redacción del manual de convivencia (donde se establecen legalmente los “premios y castigos” a los que nuestros estudiantes se enfrentaran en la institución) Bibliografía  Woolfok, A.  Psicología Educativa. Labrador, F. Manual de técnicas de modificación de conducta.http://www.pasoapaso.com.ve/GEMAS/gemas_281.htmhttp://www.psicopedagogia.com/modificacion-de-conducta

 

Nuevo Reto Siglo XXI, Educación por Competencias…

Filed under: Paola Eljadue,Protocolo,Uncategorized — practicaeducativa @ 11:15 am

El día 5 de octubre, se llevó a cabo la clase virtual de Seminario de Práctica Educativa, en el que participaron todos los integrantes del grupo. 

La sesión consistió básicamente en la discusión del blog realizado por Liney, el cual llevaba por  titulo de “Exigencias del Mundo Laboral”. 

El debate inicialmente se realizó entre dos de las participantes, Liney quien debía sustentar su punto de vista, y Jordana, quien debía debatir y cuestionarlo. 

La idea central de discusión giro entorno a la educación en competencias que se debe llevar a cabo en el proceso de formación integral de los estudiantes, debido a que en últimas son estas las herramientas que necesitaran los jóvenes para valerse en su trabajo, y cumplir con las exigencias profesionales.  

Mientras Liney, defendía su punto de vista sobre una formación integral, y el desarrollo de dos tipos de competencias, “generales y especificas”, Jordana la correlatora, indagaba sobre el tipo de competencias sobre las cuales se debían formar, porque y para que? Y finalmente le sugería ciertos tipos de competencias tales como liderazgo, habilidades sociales, entre otros. 

Posterior a esta discusión, los demás participantes tuvieron la oportunidad de dar su punto de vista complementando la discusión, para la cual Paola agregaba que estaba de acuerdo con la postura de Liney, de una formación integral basada e el desarrollo de competencias, sin embargo destaco la importancia de señalar y profundizar en los tipos, por lo cual resalto la capacidad de organización, plantación, trascender los textos, articularlos con la realidad y el momento histórico en el que vivimos, llevar la teoría a la practica, que sean capaces de aplicar la teoría en cualquier contexto o esfera de sus vidas, que sea líder, emprendedor y con esto dueño de su formación. 

Seguidamente Karen sostenía que al estudiante se le debe proporcionar la formación en las competencias necesarias para desempeñarse, destaco la importancia de una formación integral desde el inicio de sus estudios, y no solo en los últimos semestres universitarios o años escolares. Resalto a la vez la importancia de ambos tipos de competencias “generales y especificas”, ya que ambas se encentran en el mismo orden de importancia y son en las que se apoyara el ser humano en su practica profesional. Entre estas destaco, la capacidad de relacionarse con los otros, plantación, conocimiento de si mismo, etc. 

Por último, Maria Virginia destacó dos competencias en específico interpersonal y generica. “Por interpersonal me refiero a las capacidades individuales y las destrezas sociales para manejar las relaciones correctamente dentro del entorno laboral. Y por competencia genérica, me refiero a los conocimientos que debe adquirir un profesional fuera de la universidad. Por ejemplo: Dominio de un 2do idioma; dominio de la Internet; la experiencia previa, entre otros”… 

Cabe destacar ante la discusión que se manejó, que Fernando Vargas autor del documento  “La formación por competencias: Instrumento para incrementar la empleabilidad”, afirma que hoy en día La globalización, la rápida sucesión de eventos en el ámbito de la tecnología, la nueva configuración de la arquitectura empresarial y los impactos en la organización del trabajo conforman un paquete interesante de tendencias, que exigen profesionales competentes, capacitados, con fortalezas a nivel personal y científico. 

Por otro lado el autor Miguel Ángel Pérez Reynoso afirma que la tanto la educación como los profesionales se deben majear por competencias, y para esto en las instituciones educativas los docentes deben:a) Ser capaces de crear ambientes que favorezcan el aprendizaje, esto es, que la ambientación o el clima de aula ayude en los aprendizajes por adquirirse.
b) Diseñar y operar estrategias en donde se respeten las necesidades de aprendizaje de los alumnos.
c) Vislumbrar nuevas formas de trabajo que combinen la exposición en técnicas y recursos de trabajo y que incluyan formas más participativas o en donde sea el alumno el protagonista central del proceso educativo. d) Utilizar las nuevas tecnologías y los recursos mediáticos que elemento de apoyo al trabajo educativo.

Así mismo sostiene que las nuevas tendencias y opciones educativas pasan por reconocer también opciones nuevas de trabajo escolar. Resalta que, La formación por competencias tiene su origen en las aportaciones del mundo del trabajo y ha llegado a educación debido a la detección de la incapacidad de muchos estudiantes y profesionistas de no saber que hacer con los conocimientos adquiridos. Pensar en la aplicación o demostración de lo que se sabe en escenarios reales de trabajo e incluso en poder trasladar las habilidades básicas adquiridas o desarrolladas a otros escenarios laborales es gran parte lo que se conoce como formación por competencias profesionales.

Por último cabe destacar, tal como lo menciona Tazco y Navarro, en su curso de Desarrollo de Capital Humano, existen muchos tipos de competencias, las cuales agrupan en 4 categorías: 1. Las Competencias Metodológicas corresponden a los niveles precisos de conocimientos y de información requeridos para desarrollar una o más tareas.2. Las Competencias Técnicas se refieren a las aplicaciones prácticas precisas para ejecutar una o más tareas.3. Las Competencias Sociales responden a la integración fluida y positiva del individuo a grupos de trabajo y a su respuesta al desafío social que ello implica, aunque siempre vivencias desde la perspectiva laboral.4. Las Competencias Individuales tiene relación con aspectos como la responsabilidad, la puntualidad, la honradez, etc.   Bibliografía recomendada:

 

Cuadro 6.6: El “know-how” del trabajo octubre 10, 2007

Filed under: Cuadros: La Agenda del Siglo XXI,Virgy Irisarri — practicaeducativa @ 10:02 pm

El Departamento del Trabajo de los Estados Unidos, a través de SCANS: Secretary´s Comisión on Achieving Necessary Skills, realizó un estudio para conocer cuáles eran los cambios que debían tener las instituciones educativas para así dar respuesta a las necesidades de productividad y competitividad de las empresas. 

Las Competencias Fundamentales que concluyó el estudio son: 

Habilidades básicas: Lectura, escritura, aritmética y matemáticas, expresión oral y capacidad de escuchar. 

Aptitudes analíticas: pensamiento creativo, toma de decisiones, solución de problemas, visualización mental, capacidad para aprender y razonar.  

Cualidades personales: responsabilidad, autoestima, sociabilidad, autocontrol e integridad. 

Las Competencias Laborales transversales que se concluyeron fueron: 

Recursos: uso productivo de tiempo, dinero, materiales, espacio y personal. 

Relaciones interpersonales: trabajo en equipo, servicio al cliente, liderazgo, negociación, y trabajo con personas con antecedentes culturales distintos. 

Información: búsqueda y evaluación de datos, organización y mantenimiento de archivos, interpretación de comunicaciones, y uso de los computadores para el procesamiento de la información. 

Tecnología: selección de equipos y herramientas, aplicación de tecnologías a tareas específicas, mantenimiento y reparación simple de equipos.

Sistemas: comprensión de los sistemas, organizacionales y tecnológicos, monitoreo, y mejoramiento o diseño de los mismos.

Maria Virginia Irisarri